Dermatoscopia para la detección precoz de lesiones cutáneas

Tipos de dermatoscopios y su aplicación para la valoración inicial en la práctica clínica.

La dermatoscopia es una técnica sencilla, barata, rápida, indolora y no invasiva. Se trata de una técnica mediante el uso de un pequeño aparato llamado dermatoscopio con el que se puede realizar de forma rápida, la valoración de numerosas entidades cutáneas tanto benignas como malignas.

Existen en el mercado dos grandes tipos de dermatoscopio, el dermatoscopio de inmersión y el dermatoscopio de luz polarizada.

Dermatoscopio de inmersión

El dermatoscopio de inmersión o de contacto requiere de un líquido que se aplica sobre la piel y sobre el cual se pone en contacto la placa de vidrio del dermatoscopio con el fin de disminuir el efecto de reflexión y de refracción que produce la luz sobre la piel, haciendo de esta forma la piel translucía para poder visualizar a través del mismo estructuras que están inmersas en la epidermis y dermis.

Dermatoscopio de luz polarizada

El dermatoscopio de luz polarizada es actualmente es más utilizado, ya que a través de sus filtros polarizadores no requiere de ningún líquido y solo precisa colocar el dermatoscopio sobre la piel, activar la luz led que integra y través de los filtros polarizadores hacer visibles estructuras debajo de la piel.

Inicialmente el dermatoscopio nació de la necesidad de identificar y diagnosticar de forma precoz uno de los canceres de piel más temidos, el melanoma, que deriva de unas células dendríticas llamadas melanocitos encargadas de producir un pigmento oscuro llamado melanina el cual, otorga un carácter protector a los queratinocitos de la radiación de la luz solar entre otros. Hoy día la dermatoscopia no solo se utiliza para valorar lesiones melanocíticas, sino que se ha diversificado enormemente su uso para múltiples lesiones cutáneas tanto benignas como malignas.

Al tratarse de una técnica indolora, fácil y rápida de usar, el dermatoscopio se convierte en una herramienta sumamente recomendada ya no solo en consulta de dermatología, sino en consultas de médicos de atención primaria y de enfermería. No es preciso que el paciente acuda a consulta expresamente por una lesión cutánea, sino que, durante el proceso de anamnesis, cura de una herida, realización de un electrocardiograma o cualquier técnica que deje al descubierto a ojos del profesional una lesión cutánea, la dermatoscopia nos ayuda en una correcta valoración y derivación en caso de sospecha de malignidad, contribuyendo de esta forma a un diagnóstico precoz en lesiones cutáneas malignas.

La evolución de la tecnología y de la comunicación también contribuye a este efecto, ya que desde atención primaria es posible realizar fotografías clínicas y dermatoscópicas de la lesión y enviar a especialistas dermatólogos insitu dichas imágenes para su valoración, es la conocida llamada ¨telederma¨ que hoy día cambia al término teleconsulta al incorporarse diferentes especialidades a este sistema.

El método en dos etapas y método de Menzies

Una estrategia muy utilizada en dermatoscopia es el llamado método en dos etapas el cual, se consolidó en 2001 en el primer congreso mundial de dermatoscopia celebrado en Roma, donde expertos de todo el mundo evaluaron un número elevado de lesiones y unificaron criterios para la evaluación de lesiones pigmentadas.

Este método como su nombre indica consta de dos etapas, inicialmente se evalúa si se trata de una lesión melanocítica, es decir, una lesión en la que están implicados los melanocitos y de ser así, evaluar mediante una serie de criterios si es una lesión benigna o maligna, y una segunda etapa en la en ausencia de criterios de lesión melanocítica, se valora si se trata de alguna de las siguientes entidades: angioma (1), queratosis seborreica (2), dermatofibroma (3) y carcinoma basocelular. En esta segunda etapa solo el carcinoma basocelular tiene carácter maligno, el resto son entidades completamente benignas.

imagen de un angioma
(1) Angioma
imagen de una queratosis seborreica
(2) Queratosis Seborreica
imagen de un dermatofibra
(3) Dermatofibra
imagen de un melanoma
(4) Melanoma

Es importante destacar que, si a pesar de que la lesión no tuviera criterios de lesión melanocítica y además no presentara características de ninguna de las cuatro entidades de la segunda etapa, la sospecha final sería de melanoma (4) por descarte.

Este método en dos etapas es válido para lesiones pigmentadas, es un método rápido y sencillo para poder evaluar este tipo de lesiones, pero sobre todo para mejorar el diagnóstico precoz del melanoma.

Existen otros métodos avalados por la comunidad científica como por ejemplo el método de los 3 puntos de Soyer quien, mediante solo 3 criterios, evalúa si la lesión es sospechosa de malignidad, un método muy válido para principiantes en el mundo de la dermatoscopia que ayuda a decidir de forma rápida y sencilla si la lesión es sugestiva de malignidad.

Otros métodos algo más específicos de lesiones melanocíticas y algo más complejos son por ejemplo el método de Menzies, los siete puntos de Argenciano o el análisis de patrones, métodos más avanzados y específicos para valoración de lesiones melanocíticas con una muy alta sensibilidad y especificidad en el diagnóstico de melanoma.

El papel de la dermatoscopia en la práctica clínica actual

Aunque la dermatoscopia nació de la necesidad de mejorar el diagnostico precoz del melanoma hoy día se ha diversificado ampliamente su uso no solo de lesiones pigmentadas, infestaciones como la escabiosis, lesiones víricas como moluscos contagiosos, condilomas acuminados, verrugas víricas, lesiones inflamatorias como el liquen plano, psoriasis etc.

Por tanto, la dermatoscopia se convierte en una herramienta esencial en la práctica clínica sanitaria adquiriendo un papel fundamental en las consultas médicas de atención primaria tanto de medicina de familia como de enfermería.

Una formación adecuada en este ámbito es esencial para el manejo clínico en la detección precoz de lesiones cutáneas, en este aspecto son múltiples los estudios que demuestran que incluso pocas horas de formación en dermatoscopia aumentan significativamente la sensibilidad a la hora de valorar y sospechar lesiones cutáneas, en definitiva, la dermatoscopia apoyada en una formación adecuada, se posiciona como una herramienta clave en la detección precoz de múltiples lesiones cutáneas y por tanto en una mejora a hora en la toma de decisiones clínicas.

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Autor: Manuel Olvera Martínez